martes, 12 de agosto de 2008

a-ulterior

Soy pan, soy mar, soy más, no soy un hombre, arlequín es mi nombre.
vivo de memorias, mi presente el pasado de alguien mas, mis palabras el recuerdo prohibido de un árbol con el peso del otoño en sus ojos; mis profecías pintan los muros del ayer y dictan todo lo que ya existe, mis espaldas futuras reconocen una mesa donde descansan todas las historias mudas como fotografías descoloridas por el paso de un tiempo inexistente, pongo en marcha mis ojos sobre imágenes que relatan las memorias, los secretos, los pecados y la locura de toda la humanidad que ya no recuerda más, sus presentes como ríos de vapor se mezclan con sus augurios de ningún futuro porque para atrás ni para coger impulso, yo en mis 4 paredes uno todo el barro ciego formando la abstracción de lo que intento ser, pero como todos los intentos, fallidos.

La historia es mi esclava, la moldeo, con mis manos diseño un espejo para ver que soy. Esclavo sinónimo de rebelión y vuelvo a ser, solo algo, mis miradas perdidas en el horizonte de la luna antigua, traspiran vinos añejos para dejar crecer las telarañas de la madurez, enciendo las antorchas del primitivo fuego para alimentar la oscuridad de la vejez y así poder dormir en mi pasado.

soy escritor de la biografía del mundo, existo a partir de leyendas, camino sobre mitos y me cubro de origen cuando siento que el presente me invade, soy un espectador, nada puedo modificar, las imágenes de mi vida están en el olvido de un sueño aborigen, mis días blancos sin novedad son el pasado hecho presente, mis pasos retroceden en un ciclo que sólo tiene principio, espero un fin que nunca llegará, atrapado sin espacio ni tiempo buscando la respuesta que descifre el epílogo que nunca seré.

2 comentarios:

maria fernanda dijo...

Mago de las vidas delicadas, existencia de más, propenso a la permanencia, el truco es que dibujas...

Anfetamina dijo...

Arlequín, exclavo de historias, lo despierto para que no se duerma en el pasado, sos prólogo o epílogo de lo que crees pero no sabes, (al menos no con cereza) porque no quieres, pero lo eres...